¿Será 2013 el año del Digital Signage en México?

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Estamos iniciando el año y ya podemos leer en muchísimos sitios sobre las tendencias para 2013, cuánto va a crecer el mercado aquí o allá, el cambio definitivo a digital por parte de los pequeños negocios y la introducción definitiva del DS en los grandes retails; las grandes plazas llenas de tótems interactivos, códigos QR y kioscos con sistemas wayfinding.

Estas proyecciones son muy reales para los países que cuantifican su mercado con números muy sólidos: Estados Unidos, España, Canadá y otros. El gran tema a discutir es si estas prospecciones son reales para el resto del mundo, en específico, donde los mercados digitales están en desarrollo o aun miran hacia otros países para saber qué hay de nuevo y cómo adaptarlo a la región.

El caso de México es muy particular porque, aun cuando se han instalado un número importante de vallas LED, circuitos DS, tótems y hasta una sucursal bancaria digital, no significa en automático que 2013 sea el año del digital signage en México. ¿Qué se necesita para que así suceda?

Aquí algunas cosas que pensamos son vitales:

1.       Conocimiento básico del DS.

En 2012 escribimos en varios artículos la importancia de reconocer “la naturaleza” del DS: cómo funciona, cómo comunica, cuánto comunica, variantes como el lugar, tiempo, público, hora e incluso intentar identificar en qué ánimo se encuentra el público mientras está cerca o delante de la pantalla… y de vuelta lo mencionamos: es una necesidad urgente re-conocer al DS según las necesidades de cada proyecto. Este redescubrimiento abarca todos los aspectos: hardware, software, contenido, métrica, interacción, redirección del contenido a otra plataforma digital y un etcétera de cosas que varía de proyecto a proyecto.

2.       Apertura mediática de la industria.

Faltan muchos casos de éxito por difundir, faltan muchos voceros de empresas dedicadas al DS que quieran participar en los diferentes foros, ferias y expos que se realizan en México. Está claro que todos deseen conservar en la confidencialidad el know how de sus proyectos, pero hablar de ellos y “presumirlos” en momentos clave del año es sin duda algo necesario.

3.       Tener objetivos claros como industria.

Por su puesto que podríamos resumir el propósito común de la industria con algo tan sencillo como esto: $$$$. Sin embargo, pensar que éste es el fin último es, contradictoriamente, muy pobre. De no fortalecer desde ahora el mercado, difícilmente podrá desarrollarse de tal manera que su crecimiento sea constante y sostenido. Seguirlo atomizando con esfuerzos individuales sólo hará que la competencia por los proyectos se defina, no por la calidad o el profesionalismo, sino por la empresa que presente la solución más barata.