¿Por qué nos fascina el futuro? Una mirada al entorno digital.

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La posibilidad de vernos inmersos en un contexto interconectado, inmediato, digital, palpable, es una fascinación con la que muchos autores de ciencia ficción – mis favoritos – han trabajado y descrito en una clara muestra del deseo humano por conquistar “la tecnología última”, la tecnología que dominará a todas las tecnologías precedentes y hará de nuestra vida algo que hasta ahora sólo existe en las páginas impresas (y digitales); algo muy parecido al “primer principio” que buscaban los griegos en toda su escuela de pensamiento.

Hoy hemos alcanzado muchos horizontes que nos permiten dibujar algunos más lejanos como metas. El primer horizonte socio-digital se consiguió – desde mi punto de vista – con la masificación de los dispositivos touchscreen sean cuales fueren: teléfonos, tablets, reproductores de música, etc; y por su puesto los dos embajadores más importantes en dicha área son Samsung y Apple. Recuerdo como algunos amigos míos se resistían al cambio digital argumentando que era difícil adaptarse a la sensación de no teclear botones a simplemente “tocar una superficie esperando que haga lo que pides”.

Y mientras el mercado ya nos ha inundado con “superficies” que han exactamente lo que les pedimos, ahora estamos buscando que cada superficie sea una fuente de información con todas sus ventajas: espejos que nos dan la agenda e información del día, mesas que se convierten en centros de comunicación e intercambio de información digital, cocinas que cocinan lo que has dejado en el horno cuando das clic en tu smartphone a 2 kilómetros de llegar a casa: la vida conectada a través de internet. Estamos fascinados/obsesionados con la información, la conectividad, la inmediatez de ser siempre los mismos conectados desde que abrimos los ojos hasta que los cerramos.

Todo esto en pro de mejorar la vida. Existen los detractores de todo eso, y sin duda debemos escucharlos para evitar que la tecnología se convierta en la última cosa que ocupe nuestras mentes por el resto de nuestras vidas. Necesitaremos ser equilibrados en su uso y no olvidar que el contacto humano se da frente a frente y sin intermediarios digitales.

El DS y el DOOH deben ser elementos de construcción básicos en el entorno digital. Deben colaborar en hacer nuestro día a día más fácil. Y nosotros debemos aprender a ser equilibrados en el uso de la misma tecnología.

Les dejo un ejemplo en video que resume este texto y que también nos serviría para reflexionar: ¿Podríamos estar intoxicándonos de tecnología?